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ecoagente


Puerto Rico: Paraíso Natural para el Ecoturismo
Por: Lucía I. Seda
Academia del Perpetuo Socorro
Periodismo Escolar

Cuando Europa apenas iniciaba su época de colonización marítima, Puerto Rico era todavía una inmensa selva virgen habitada por los legendarios indios taínos.  Sin embargo, la llegada de los españoles a las playas borinqueñas fue mucho más que el descubrimiento de tierra firme al otro lado del Atlántico; fue el encuentro con un paraíso natural cuya vegetación, clima y recursos naturales deslumbraron a los ambiciosos conquistadores.  Curiosamente, más de quinientos años después, un renovado interés en el turismo ambiental ha hecho posible el desarrollo de un estilo de viaje, que, aunque muy distinto a la exploración de aquellos tiempos, promete diversión, conservación y un aprendizaje singular: el ecoturismo.

Ecoturismo se refiere al turismo de carácter ecológico que busca la conservación del medioambiente a la par con el disfrute de sus visitantes.  Como su nombre implica, es un enfoque turístico que pretende contrarrestar los efectos nocivos del turismo tradicional, entre ellos la falta de conciencia ecológica y el uso excesivo de los medios de transportación, con una noción del ambiente y sus recursos. En tan sólo cuestión de décadas, esta nueva modalidad ha cobrado auge tanto en los bosques tropicales de América Latina y el Caribe, como en los áridos desiertos del continente africano.  Cada vez más y más turistas optan por esta alternativa de viaje, y Puerto Rico, que no es la excepción, tiene el potencial de ser el lugar idóneo para unas vacaciones ecológicas y culturales.

Por razones físicas y geográficas, Puerto Rico posee una gran ventaja sobre otras naciones para promover el ecoturismo. No tan sólo cuenta con regiones geomórficas diversas, un clima tropical que las favorece, y una cantidad inmensa de recursos naturales, sino que ya de por sí la mayoría de sus atracciones principales están íntimamente ligadas con el ambiente.  Sin embargo, antes de adoptar un proyecto de semejante envergadura, se debe diseñar un plano que evalúe las necesidades económicas del país y los posibles beneficios que se extraigan de esta empresa.  De acuerdo a la Red Mexicana de Ecoturismo, esto se define como el ¨desarrollo sostenible¨ de un país, donde el ecoturismo, además de promocionar el patrimonio cultural y natural de la región, debe proveer unas ganancias monetarias sustanciales a largo plazo.  Así, se podrá determinar si el ecoturismo es lo suficientemente costo-eficiente para la economía puertorriqueña.

No obstante, el sentido del ecoturismo en Puerto Rico se ha distorsionado por la competencia entre las grandes industrias hoteleras que desean invertir en proyectos multimullinarios para atraer a más turistas.  Ahora, el ecoturismo se ha traducido en la construcción de un masivo complejo hotelero que esté próximo a un área de interés ecológico, pero que cuente con todas las comodidades propias de un hotel de cinco estrellas en una metrópoli.  Lo que muchos ignoran es que este gasto exponencial de energía y de desperdicios cerca de un área ¨protegida¨ o una reserva natural resulta más perjudicial que ventajoso, ya que remediar los efectos de la contaminación es más difícil que prevenirlo del todo.


Mientras tanto, ya muchas de estas negociaciones han comenzado. Un estudio del Colegio de Agrónomos de Puerto Rico propone la creación de una oferta turística que combine el turismo tradicional y el ecológico para que más extranjeros se interesen por visitar nuestra isla.  Tal proyecto, por ejemplo, combinaría la visita al Centro Ceremonial de Tibes con un recorrido por el Museo de Arte de Ponce.  De otra parte, la presente administración gubernamental anunció el pasado mes de octubre el inicio de la construcción de un centro de visitantes en la Playa Sardinera de la isla de Mona. El primer mandatario reiteró que este proyecto será de beneficio tanto para los que buscan una experiencia de turismo ecológico, como para los científicos que conducen investigaciones en esta ¨Galápagos antillana¨.  En fin, Puerto Rico posee las características, las herramientas y hasta el presupuesto para convertir el turismo en uno más unido con nuestro entorno natural. 

Ahora sólo falta que los intereses económicos de los de afuera no ganen la batalla contra el ambiente que nos pertenece.